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DESARROLLO ORGANIZACIONAL Y
CAMBIO ORGANIZACIONAL
: QUE ES
(Abstract de presentación de Eric Gaynor Butterfield durante el
Congreso de Cambio y Desarrollo Organizacional, Buenos Aires,
Argentina – 2003)
Ver www.theodinstitute.org
Definiciones – Que ES Desarrollo Organizacional
- Introducción
Uno de los desafíos más importantes que recaen
sobre las teorías y supuestos básicos de OD
está relacionado con la característica de una
tasa de cambio que no guarda proporción alguna con
la que las organizaciones han estado acostumbradas, siendo
éste un cambio caótico. Los cambios hasta este
momento se caracterizaban por ser de tipo “episódico”,
donde la modificación se realizaba por un episodio
bajo un tiempo o una situación particular a diferencia
del tipo de “cambio continuo” donde pareciera
que las fichas nunca se acomodan para quedarse quietas por
un tiempo.
Pareciera que la mayor parte de las personas se siente cómoda
con el pensamiento de Aristóteles donde el cambio era
resultante de una fuerza en oposición a la filosofía
de Heráclito que postulaba una existencia en un mundo
de “un fuego interminable”.
Eric Gaynor Butterfield (1997) señala que el cambio está
siempre presente, incluso cuando no se realizan esfuerzos
de cambio; el solo transcurso del tiempo deteriora lo que
ahora existe. Un líder es líder hasta este momento,
y si no hace nada mejor ni siquiera ha de poder mantenerse
en su lugar. El mejor edificio del mundo ocupa el primer lugar
el día de la inauguración, pero si no se “hace
algo” de allí en más el solo transcurso
del tiempo ha de ser causa de su destrucción. De modo
que en la perspectiva de Eric Gaynor Butterfield el cambio existe siempre;
lo que sucede es que algunos no tienen concebida la idea de
que así sea y dejan que el tiempo transcurra aceptando
el deterioro, mientras que otros están dispuestos a
hacer algo para mejorar – o incluso a “hacer algunas
cosas que le han de permitir volver a la situación
original”. En sus prestaciones e intervenciones en culturas
latinoamericanas lo han llevado a Gaynor a concluir que muchos
trabajos de asesoría y consultoría tienen un
reducido impacto ya que una vez alejado el consultor o agente
de cambio las fuerzas hacia el regreso son mucho más
potentes que las fuerzas por sostener el cambio en el tiempo
(Eric Gaynor Butterfield, 1999: “Congreso de Desarrollo Organizacional”,
Buenos Aires – Argentina).
Strauss (“Administración de Personal”,
Mc Graw Hill - 1999) desataca que durante los años
50 y 60 nació un nuevo integrador tipo de capacitación,
conocido como desarrollo organizacional (DO), el cual consiste
básicamente en una estrategia de intervención
que hace uso de un trabajo de proceso grupal con el propósito
de modificar la cultura de la organización. La nueva
propuesta de Cambio y Desarrollo Organizacional propone cambiar
las creencias, actitudes, valores, estrategias y prácticas
de modo que la organización pueda adaptarse mejor a
su tecnología y al rápido ritmo de cambio.
Resulta interesante el pensamiento de Robert J. Marshak (“OD
Journal – Fall 2004” : Morfosis: la ventaja competitiva
de Cambio Organizacional en el siglo XXI) quien hace mención
al concepto de “morfosis” (morphing). Morfosis
representa una manera adecuada de pensar respecto de la dinámica
del cambio y así también como una guía
para interpretar y actuar en el cambio constante. Originalmente
Rindova & Kotha (2001) han hecho uso del concepto de morfosis;
ellos definieron “continuous morphing como “...
a comprehensive, continuous change in products, services,
resources, capabilities, and modes of organizing though which
firms step to regenerate competitive advantage under conditions
of hyper-competition”. Y entonces el autor cuestiona
el conocido modelo de 4 fases: diagnóstico, plan, implementación,
evaluación.
Según Marshak el advenimiento de la era de la información
– sustentada por las nuevas tecnologías informáticas
y de comunicaciones – ha hecho posible que todas las
personas pudieran tener acceso y compartir información
en forma abierta con cualquiera, en cualquier instante y sobre
cualquier tema de una manera continua, interactiva y sin restricción
alguna. El autor destaca – siguiendo a Davis & Meyer
(1998) – que la “conectividad, velocidad y los
intangibles, siendo éstos los derivados y consecuencias
de tiempo, espacio, y masa, disipan las reglas y nos obligan
a redefinir nuestros negocios y nuestras vidas”. Se
produce entonces un cambio de contextos y de paradigmas entre
lo que el autor denomina la era industrial y la era de la
información, algo que impacta decididamente sobre el
Desarrollo Organizacional y hace necesarias nuevas competencias
para el desarrollo de la profesión de Consultor.
Teniendo en cuenta la importancia de los “Orígenes”
de Desarrollo Organizacional, hemos de prestarle atención
a ello antes de adentrarnos en las Definiciones de Desarrollo
Organizacional.
- Sus Orígenes
No todas las personas están familiarizadas con los
orígenes de la Profesión de Desarrollo Organizacional;
yo tampoco lo estaba cuando comencé mis estudios de
Doctorado (Ph. D.) en el año 1972 en los Estados Unidos
de Norteamérica.
El Dr. Donald W. Cole (RODC) hace una descripción
que le ha de resultar muy útil al lector que esté
interesado en conocer desde que lugar se ha iniciado y algunos
de los caminos que ha desarrollado hasta estos momentos, esta
muy joven disciplina profesional denominada Desarrollo Organizacional,
que encuentra mucho de su sustento en las Ciencias del Comportamiento.
Para ello, a continuación se incluye un desarrollo
del propio Dr. Donald W. Cole que es idéntica a la
incluida en la publicación anual “The Organization
Development Institute – International Registry”,
que seguramente será de interés para el lector
ya que además incluye algunas preguntas que uno puede
formularse y que mantienen su vigencia en el mundo actual.
- Una Perspectiva Histórica
“A fines de los años 70 (del siglo pasado) el
Dr. Donald W. Cole comenzó a recibir algunos llamados
telefónicos que nos eran extraños. Una de las
llamadas telefónicas era de una persona que se presentó
manifestando que había sido recientemente contratado
por una gran corporación de USA, para desempeñarse
como un Consultor en Desarrollo Organizacional. El nos manifestó
que no tenía entrenamiento alguno en Desarrollo Organizacional
ni tampoco experiencia. Su jefe le había solicitado
que haga “team building” dentro de la corporación
con el grupo de altos ejecutivos de la empresa. La persona
que nos había telefoneado estaba requiriendo información
sobre un “workshop” a desarrollarse durante un
fin de semana, de modo que pudiera aprender “como luego
hacerlo”.
Màs o menos cerca de ese mismo tiempo recibimos otra
llamada de un professor de una importante Universidad del
Medio Oeste de los Estados Unidos. El Decano le había
solicitado que comience un programa de Desarrollo Organizacional
dentro de la Universidad. El tampoco tenía entrenamiento
ni experiencia en Desarrollo Organizacional. Nos solicitó
el título de un buen libro al cual el podría
acudir.
Un programa académico dentro del area local había
realizado con sus estudiantes un T- Group “touchy feelie”
para una división de Manufactura de una gran corporación
norteamericana. Un miembro del Departamento de Personal informó
al Dr. Donald Cole que prácticamente todo el grupo
fué despedido o transferido porque a su regreso del
entrenamiento “se involucraban en comportamientos que
la gerencia de la empresa sintió que eran inapropiados
para la compañía”.
Después de que se repitieran muchas de este tipo de
experiencias resultó bastante obvio de que existía
una ley de Gresham para el Desarrollo Organizacional, donde
“el O. D. malo” podría desplazar al “buen
O.D.” Parecía entonces que fuera necesario establecer
algunos límites respecto de esta muy nueva disciplina
que estábamos llamando Desarrollo Organizacional. No
todas las personas que atendieran un “workshop de fin
de semana” podrían manifestar que hacían
Desarrollo Organizacional o que “eran personas de Desarrollo
Organizacional”.
Resultaba claro para el Dr. Donald W. Cole que esta nueva
disciplina debía convertirse en una Profesión,
y que para convertirla en una Profesión se requerían
varias cosas, siendo entre las más importantes:
1. Un Código de Etica internacional para Desarrollo
Organizacional;
2. el desarrollo de un cuerpo de conocimiento único
como así también de las habilidades que las
“personas D.O.” debían poseer para “ejercer
D. O.”; y
3. Algún tipo de límites visibles dentro de
la disciplina de modo que el público pudiera distinguir
cuando alguien es competente de quien no es necesariamente
competente.
En aquél entonces (años 1979 a 1981) el Dr.
Donald Cole era miembro del Directorio del “Organization
Development Network” y se esforzó en que el O.
D. Network se interesara en desarrollar un Código de
Ética y en un construir la Profesión de D. O.
Como respuesta me manifestaron que “Ellos no eran ese
tipo de organización”, de modo que Cole decidió
hacerlo fundando “The Organization Development Institute”.
El Dr. Donald Cole escribió el primer código
de ética en el año 1981 y se publicó
una revisión del mismo en la edición del año
1982 de “The International Registry of O. D. Professionals
and The O. D. Handbook”. A fines de 1981 el Dr. William
Gellerman, RODC, aceptó desarrollar esta tarea habiendo
realizado una tremenda labor en materia de escribir , revisar
y re-escribir el Código de Ética orientado a
que dicho código pudiera ser también adoptado
por personas pertenecientes a distintas culturas. Se han hecho
más de 22 revisiones de la misma y ha sido traducida
a cinco idiomas: Ruso, Polaco, Alemán y Húngaro.
El Dr. Gellerman fue galardonado como el “Outstanding
O. D. Consultant of the Year Award” para el año
1984 por sus contribuciones en el desarrollo del “O.
D. Code of Ethics”.
Como algunos de ustedes saben la “National Training
Labs” (NTL) ha sido enjuiciada por “Certificar”
asegurando que ciertas personas harían un buen trabajo,
y nosotros no queríamos tener que involucrarnos en
esa situación. De modo que en lugar de certificar a
las personas hemos preferido registrarlas, habilitar un registro
de ellas. Y por supuesto surgieron serian disputas respecto
de quienes serían registrados, y definir quien sería
competente para definir “a los competentes”. Un
grupo – que hablaba en voz muy alta – sostenía
que ellos eran los únicos que podían decidir
quien era realmente competente y el Dr. Cole comenzó
a sentir que debería existir algún tipo de criterio
objetivo.
La solución se inclinó por una solución
integral contando con las inciales RODP (Registered O. D.
Professional) para aquellos que se consideran competentes
y las inciales RODC (Registered O.D. Consultant) para aquellos
que satisfacen otro tipo de requerimientos formales.
Se mantenía el vacío en lo relacionado con
las Competencias requeridas para el desarrollo de la profesión.
Estamos en The Organization Development Institute muy agradecidos
por el trabajo desarrollado por Roland Sullivan, RODP, Dr.
Gary McLean, RODC, y el Dr. William J. Rothwell. Ellos han
dedicado una enorme cantidad de su tiempo y muchas de sus
energies al desarrollo de las Competencias requeridas para
la Profesión. Por otro lado el Dr. Terry Armstrong
sigue trabajando en el desarrollo de los criterios requeridos
para la acreditación en los Programas Académicos
de Desarrollo Organizacional y Comportamiento Organizacional.”
- La Profesión de Desarrollo Organizacional
CAMBIO ORGANIZACIONAL Y DESARROLLO ORGANIZACIONAL (Abstract
de Presentación de Eric Gaynor Butterfield durante el Congreso
de Cambio y Desarrollo Organizacional, Buenos Aires, Argentina
– 2001) – Ver www.theodinstitute.org
Gracias a la inspiración del Dr. Donald Cole los esfuerzos
de mejora, cambio, y desarrollo para las distintas unidades
de análisis en una comunidad, se sentaron las bases
para la Profesión de Desarrollo Organizacional.
Hasta ese entonces las profesiones que estaban directamente
relacionadas con el ámbito organizacional y empresarial
tenían preferentemente una visión estática
de los fenómenos, y el estado de la ciencia de todas
esas disciplinas no podían darnos la respuesta correcta
a muchos de los dilemas, cada vez en mayor medida, vivían
las empresas y organizaciones. Y en muchos casos ni siquiera
eran capaces de formularse la pregunta en forma apropiada.
Distintas fuerzas tanto externas a como internas de la empresa,
hicieron necesario observar los fenómenos organizacionales
desde una distinta perspectiva pero sustentadas dentro de
las ciencias del comportamiento. El Dr. Cole fue pionero y
en dicha calidad fundó The O. D. Institute en el año
1968, sentando las bases para que Desarrollo Organizacional
fuera una Profesión.
Dicha Profesión tenía que tener como mínimo
estándares para el ejercicio de la profesión
que encuentran su fundamento más sólido en el
desarrollo de las Competencias requeridas para D. O. Gracias
al trabajo inspirador del Dr. Donald W. Cole y el de su equipo
de colaboradores hoy tenemos un listado de Competencias para
cada una de las fases del ciclo completo correspondiente a
un esfuerzo de cambio, y además tenemos competencias
generales.
Contamos además con un Código de Ética
puesto que los Valores de las personas están en el
corazón mismo de todo esfuerzo de cambio. Se incluye
a continuación una descripción realizada por
el propio Dr. Cole quien hace una reseña histórica
sobre la necesidad de que el cambio y desarrollo organizacional
sea una Profesión en sí misma. Gracias, muchas
gracias, Dr. Cole ! Eric Gaynor Butterfield
- Qué ES lo que caracteriza a la Profesión
de Desarrollo Organizacional
Además de todas las competencias necesarias para cada
una de las fases del ciclo completo de un esfuerzo de cambio
y desarrollo organizacional como también las competencias
generales, el consultor en D. O. debe tener muy en cuenta
los aspectos relacionados con los Valores y la Ética.
Y esto es consecuencia del hecho que el Cambio – razón
misma de la existencia de la Profesión de Desarrollo
Organizacional – para las distintas unidades de análisis
(el individuo, el grupo y la organización) representa
en alguna medida una “intrusión” en el
“otro” que puede llegar a atentar con el ejercicio
de un “actuar libremente” por parte e un tercero.
Todas las personas creemos que somos realmente creativas
e innovadoras y que estamos orientados hacia el cambio, pero
la evidencia muestra que la mayor parte de nuestras acciones
diarias obedecen a comportamientos “automáticos”
a los cuales seguimos acudiendo y que en general no deseamos
modificar (Eric Gaynor Butterfield, 2003: “Congreso e Desarrollo
Organizacional”, Buenos Aires). También somos
proclives a pensar que nosotros incluso ayudamos e impulsamos
a otros a cambiar y que ese cambio los ha de beneficiar, mientras
que por otro lado estamos convencidos que otras personas no
desean ayudarnos e impulsarnos a cambiar para mejorar nuestra
situación (Eric Gaynor Butterfield, 1997 : Workshop “El Cambio
en la Empresa – Implementación de Mejoras y Recomendaciones”).
Por lo tanto a la distorsión existente respecto de
nuestro mundo interno y el mundo externo también debemos
agregar una orientación natural donde las personas
nos predisponemos a comportarnos en gran medida de una manera
automática, lo que hace que cualquier modificación
sea considerada “una intrusión no deseada”
o por lo menos “una intrusión poco deseada”.
El consultor que no tiene siempre en cuenta que de todas
maneras es un intruso – aunque lo haga de una manera
cordial, amena, y abierta – y es posible que encuentre
fuertes resistencias en el Cliente. Eric Gaynor Butterfield ha encontrado
evidencia donde muestra que las organizaciones mal denominadas
pequeñas y medianas “cambian mucho más
de lo que los profesionales y consultoras tienen en sus cabezas”.
De modo que cuando el consultor en cambio organizacional le
“habla” al Cliente de la necesidad de cambio,
este lo puede observar perplejo ya que el emprendedor sabe
que su vida es muy parecida a lo que dicho Armstrong cuando
un periodista que lo entrevistaba le sugería que empezaba
una etapa nueva donde él corría con ventaja.
La respuesta de Armstrong fue que : “En esta nueva etapa
muchos de los que estaban en los primeros puestos hasta ahora
quizás no puedan mantenerse en esta etapa que habría
de comenzar pero estaba seguro que algunos ciclistas que en
la anterior etapa estaban al fondo del pelotón, estarían
dispuestos en ésta etapa a jugarse la vida por llegar
primeros.” El empresario y emprendedor vive este tipo
de situaciones y dentro de las culturas latinoamericanas,
que un consultor le participe a un Cliente que existe turbulencia
en el mercado se asemeja a hablarle de una “ola”
que se produce en el inodoro cuando el empresario vive día
a día con olas que se asemejan a Las que se producen
como resultado de la confluencia de las aguas del Océano
Pacífico con las del Océano Atlántico.
Por lo tanto el respeto de los Valores del “otro”
es de vital importancia. Además si la organización
bajo estudio por el consultor tiene varios años de
existencia, quiere decir que han hecho muchas cosas bien durante
mucho tiempo. La inicial apreciación de un consultor
a ver “problemas” en el Cliente y las implicancias
de que este tenga que cambiar necesariamente en éste
momento y en una dirección predeterminada bajo una
metodología particular (que el consultor tiene solamente
en su propia cabeza) solamente es consecuencia de la vanidad
del consultor o agente de cambio. Afortunadamente ya tenemos
una metodología como “Appreciative Inquiry”
desarrollada por David Cooperrider que muestra las debilidades
del enfoque tradicional donde el consultor pone foco en los
problemas y en lo que no-funciona.
Debe quedarle claro al consultor que el ejercicio de la Profesión
de Desarrollo Organizacional está directamente relacionada
con el cambio de Personas y que éstas tienen algo sumamente
valioso que es su Libertad de Elegir. Si ésta Libertad
de Elegir que tiene el “otro” ha de estar sujeta
a modificación de parte del agente de cambio sin la
participación del incumbente no ha de ser nada raro
que el consultor defina el problema – bajo un esquema
simple – de que el “otro se resiste al cambio”.
Eric Gaynor Butterfield, 1997 (Congreso de Desarrollo Organizacional,
Argentina) muestra evidencia que las personas no nos resistimos
a cambiar sino que sí lo hacemos cuando “no sabemos
cuales son las reales consecuencias que se han de derivar
como consecuencia de la implementación del cambio”.
Por lo tanto el consultor durante todas las fases del ciclo
de cambio debe adoptar posiciones en relación con distintas
opciones donde los Valores tienen una fuerte implicancia.
A este tipo de situaciones lo denominamos “Dilemas Éticos”.
- Dilemas Éticos dentro de la Profesión de
Desarrollo Organizacional
S. H. DeVogel (1992) desarrolló un trabajo de investigación
con el propósito de conocer cuáles eran los
dilemas éticos más frecuentes que confrontaba
un consultor durante un esfuerzo de cambio. Trece de ellos
surgieron como los más importantes y en orden de importancia
son citados a continuación, literalmente y en inglés
(en Susan H. DeVogel, Roland Sullivan, Gary N. McLean, &
William J. Rothwell, 1995):
• “1. Illusion of Participation
“Employees are given the illusion of participatory
decision making when management´s mind is already made
up.”
Seventy-one percent of respondents reported that they face
this dilemma at least occasionally. The most common methods
of handling it are confronting the client (44 percent) and
negotiating an alternative approach (18 percent). Few respondents
refused to cooperate or terminated the consulting relationship
based on this client behavior.
• 2. Skip the Diagnosis
“I am asked to skip a needs assessment or diagnosis
and just do an intervention (for example training, or team
building).”
Sixty-five percent of respondents reported that they face
this dilemma at least occasionally. The most common methods
of handling it are negotiating an alternative approach (35
percent) and confronting the client (25 percent). Eight percent
of the respondents refuse to comply. None reported terminating
the consulting relationship.
• 3. Inappropriate Intervention
“I am asked to conduct an OD intervention (for example,
team building) which I think is inappropriate for the organization.”
Sixty-one percent report this dilemma as occurring at least
occasionally. Negotiation (32 percent), action research (30
percent), and confrontation (28 percent) are the most common
methods of handling it. Few respondents refused to comply;
none reported terminating a consulting relationship.
• 4. Stretch the Limits of My Competence
“I try a new intervention with a client that might
stretch beyond my competency or skill.”
Fifty-eight percent of respondents face this situation at
least occasionally. The most common methods of handling it
include action research (43 percent) and taking independent
action (24 percent). Some respondents (17 percent) report
that they do not consider this to be a problem. Very few (14
percent) discussed it with their clients.
• 5. Coercion
“Employees are forced to participate in an intervention
against their will.”
Fifty-seven percent of respondents report confronting this
dilemma at least occasionally. The most common methods of
handling it are to negotiate (37 percent), confront the problem
(23 percent), or gather more information using action research
(23 percent). None of the respondents refused to cooperate
or terminated the consulting relationship.
• 6. Political Pressure
“I find my behavior shaped by the internal policies
of the client organization.”
This dilemma is reported by 57 percent of the respondents
occurring at least occasionally. There is little consensus
on how to deal with this problem. The most frequent approaches
used by respondents are applying action research (23 percent)
and taking independent action ( 23 percent). Others negotiated
(18 percent), responded indirectly (17 percent), or simply
do not consider it to be a problem (15 percent).
• 7. Informed Consent
“Employees are drawn into an organization without really
knowing what they are getting into.”
Fifty-six percent of respondents report that this occurs
at least occasionally. They deal with this problem through
negotiation (34 percent), action research (21 percent), independent
action (18 percent); or confrontation (18 percent). None of
the respondents reported refusing to cooperate or leaving
the consulting relationship. Five percent do not consider
this to be a problem.
• 8. Client has Misled the Consultant
“I discover that the client has misled me about the
nature of the problems in the organization or his or her willingness
to cooperate.”
Fifty-four percent of respondents report that this occurs
at least occasionally. The most common methods of handling
this problem are confrontation (46 percent) and action research
(25 percent). Few respondents terminated their consulting
relationships with clients because of this problem.
• 9. Misuse of Information
“A manager asks me for information with the intent
to use that information for administrative purposes (for example
promotions, dismissals).
Fifty percent of respondents report that this occurs at least
occasionally. There is no clear consensus on how to approach
this dilemma. The most frequent response is to refuse flatly
(23 percent). Other respondents will negotiate an alternative
approach (17 percent), confront the problem (15 percent),
or conduct action research (13 percent). Fifteen percent did
not consider this to be a problem.
• 10. Violate Confidentiality
“A manager asks me to divulge information that I have
explicitly promised not to share with others ( for example,
what happened in a team-building session).
This is at least occasionally a problem for 47 percent of
the respondents. Of that group, 47 percent handle it by refusing
to comply, and an additional 29 percent confront the problem
by saying they did not like it (without necessarily refusing).
• 11. Priority of Interests
“I struggle with whose interests should take precedence:
management´s or employee´s”.
Forty-six percent of the respondents report that this occurs
at least occasionally. The most common methods of handling
this problem are action research (40 percent) and negotiation
(26 percent).
• 12. Role Expectations
“I get caught between my view of the consultant´s
role and the expectations the client has about what my role
should be.”
This dilemma is experienced at least occasionally by 44 percent
of the respondents. Negotiation (38 percent) and confrontation
(31 percent) are the most typical methods of handling the
problem.
• 13. Conflict with Co-Consultant
“I disagree with a co-consultant about what to do with
the client.”
This dilemma is reported as occurring at least occasionally
by 43 percent of respondents. They are most likely to negotiate
(44 percent), conduct action research (27 percent), or confront
the problem (22 percent) in order to resolve the dilemma.”
En su trabajo los autores (Susan H. DeVogel, Roland Sullivan,
Gary N. McLean, & William J. Rothwell, 1995) incluyen
el trabajo de Bayles (1981) con relación a los distintos
tipos de normas éticas, siendo ellos:
- Estándares, que describen las calificaciones y valores
de las personas;
- Principios, que describen las responsabilidades individuales,
dejando cierto grado de latitud sujeto a la interpretación
del individuo; y
- Reglas, que describen fielmente cuales son los deberes
y obligaciones.
El consultor tiene a su disposición distintos instrumentos
para auto-apreciarse en relación a los “Valores”.
Para clarificar los mismos los autores sugieren observar un
instrumento desarrollado por Susan H. DeVogel que se orienta
a evaluar en qué grado los Valores son “claros”
(Values-Clarification Instrument). El mismo se reproduce,
literalmente y en inglés, en la sección siguiente.
- Cómo clarificar respecto de los Valores en D.O.
“OD Values-Clarification Instrument”
“Instructions: This instrument consists of pairs of
statements related to OD values. Read each pair. For each
pair, indicate how important each statement is to you by rating
the statements according to their relative values. You must
allocate a total of three points to each pair of statements,
but the points may be distributed however you like. For example,
you may give all three points to one statement if you think
the other is completely unimportant or if you like both statements,
you might allocate two points to the statement you prefer
and allocate one point to the other.
Although there will be some repetition of ideas throughout
the instrument, treat each pair of statements independently.
Do not struggle long over any decision; go with your initial
instinct. If you are bothered by the strength of any statement,
mentally add the words “generally” or “usually”
to it.
Example:
It is important to me that …
a. I can go to the beach during the summer: 3
b. I have fresh vegetables: 0
or
a. I have fresh fruit: 2
b. I can go to the beach during the summer: 1
It is important to me that:
1a the client decides how far the OD process should be pushed
through the organization ----
1b all participants understand why an intervention is being
conducted
2a I abide by a client´s preference for a certain intervention,
whether or not a diagnosis has indicated that it is needed
2b when I have reached the limits of my ability to serve
a client, I discuss the situation with the client and offer
options
3a when I am asked to give advice about an organizational
problem, I assist the client in exploring the problem further
rather than offering my opinion
3b I try to remain neutral when I encounter a client system´s
politics
4a I refuse to share what went on during an intervention
with people who were not present in the group
4b if I have doubts about the effectiveness of a requested
or proposed intervention, I share those doubts with the client
5a I am willing to discuss my professional ethical dilemmas
with colleagues
5b I do not remain silent when I see evidence of gender discrimination
or sexual harassment in a client organization
6a all participants in an intervention should be there willingly
6b when a manager asks me for feedback about his or her personal
effectiveness, I give my honest views
7a I try to remain neutral when I have friends within an
organization
7b I serve as a mentor to somebody who wishes to enter the
field of OD or who is less experienced.
8a I trust the client´s judgment when the client believes
that an OD process has proceeded far enough
8b I give recommendations rather than instructions about
how the OD process should proceed
9a when alternative interventions seem to be equally beneficial,
I let the client choose the intervention
9b I refuse to share what went on during an intervention
with people who were not present in the group
10a when a manager asks me for feedback about his or her
personal effectiveness, I give my honest views
10b I do not participate in organizational processes that
will result in people losing their jobs
11a I do not work for a client whose product or service conflicts
with my personal values
11b I keep clear boundaries between my personal and professional
relationships
12a all participants understand how an intervention will
proceed before we begin
12b I view myself as a facilitator rather than as an expert
13a I do not downplay the estimated time or cost when preparing
an intervention proposal
13b I attend as many meetings of professional organizations
as I can
14a I insist that the organization confront difficult issues
when I believe that the client prefers to avoid them
14b I do not reveal the names of my clients to others without
the express permission of my client
15a before I try a new intervention, I study the theory behind
it
15b I try to be aware of the biases I bring to any interaction,
including my own cultural and gender biases.
16a the client should determine what interventions are appropriate
for the organization
16b I insist that the organization confront difficult issues
when I believe that the client prefers to avoid them
17a I do not share personal information that I know about
an employee, regardless of how I gained it
17b I do not take on consulting projects in areas in which
I have little knowledge or experience
18a when alternative interventions seem to be equally beneficial,
I let the client choose the intervention
18b I do not work for a client whose product or service conflicts
with my personal values
19a the client should determine which interventions are appropriate
for the organization
19b I am willing to discuss my difficult cases with colleagues
20a all participants understand why an intervention is being
conducted
20b U try to remain neutral when I get caught between conflicting
emotional needs of organizational members
21a I insist on raising difficult issues, even if I know
that doing so might jeopardize my contract or job
21b I am honest with a client about the extent of the potential
benefits that might be expected from an intervention
22a I view myself as a facilitator rather than as an expert
22b I do not take on consulting projects in areas in which
I have little knowledge or experience
23a employees have the right to decide how much of their
personal opinions to disclose to others during an OD intervention
23b I never share information if I have promised to keep
it confidential
24a I try to remain neutral when I have friends within an
organization
24b I only take on as many clients as I have time to serve
well
25a if a manager asks me to gather information to help fire
somebody, I refuse
25b before I try a new intervention, I study the theory behind
it
26a I abide by a client´s preference for a certain
intervention, whether or not a diagnosis has indicated that
it is needed
26b I refuse to give recommendations about who should be
laid off, based on information I have gained during an OD
intervention
27a when I am asked to give advice about an organizational
problem, I assist the client in exploring the problem further
rather than offering my opinion
27b If I have doubts about the effectiveness of a requested
or proposed intervention, I share those doubts with the client
28a when asked by a client about a specific intervention,
I am truthful about whether or not I have ever tried it
28b I keep clear boundaries between my personal and professional
relationships
29a employees should not be forced by their supervisor or
manager to participate in an OD activity
29b I do not remain silent when I see evidence of discrimination
against persons with differing abilities in a client organization
30a I trust the group to find the answers to organizational
problems
30b I am willing to discuss my difficult cases with colleagues
31a I usually refuse to share what went on during an intervention
with people who were not present in the group
31b I do not remain silent when I see evidence of gender
discrimination or sexual harassment in a client organization
32a I allow the client to determine the pace and direction
of the consulting relationship
32b I disclose the risks of an intervention, even if I believe
the potential benefits greatly outweigh the risks
33a I try to remain neutral when I get caught between conflicting
emotional needs of organizational members
33b I do not keep silent when I see evidence of racism in
a client organization
34a all participants in an intervention should be there willingly
34b before I try a new intervention, I study the theory behind
it
35a I allow the client to determine the pace and direction
of the consulting relationship
35b I do not participate in organizational processes that
will result in people losing their jobs
36a all participants understand how an intervention will
proceed before we begin
36b I keep clear boundaries between my personal and professional
relationships
OD Values Scoring I
Instructions: Transfer your scores from the instrument to
this scoring form. Note that the items are not listed sequentially.
When you have filled in all the blanks, total each of the
nine columns.
Client Autonomy: 1a 2a 8a 16a 19a 26a 32a 35a Total
Informed Consent: 1b 6a 12a 20a 23a 29a 34a 36a Total
Collaboration: 3a 8b 9a 12b 18a 2a 27a 30a Total
Objectivity &
Independence: 3b 7a 14a 16b 20b 21a 24a 33a Total
Confidentiality: 4a 9b 14b 17a 23b 25a 26b 31a Total
Truth telling: 4b 6b 10a 13a 21b 27b 28a 32b Total
Professional
Development: 5a 7b 13b 15a 19b 25b 30b 34b Total
Social Justice: 5b 10b 11a 18b 29b 31b 33b 35b Total
Recognizing Limits: 2b 11b 15b 17b 22b 24b 28b 36b Total
OD Values Scoring II
Instructions: Transfer your total score for each of the nine
values on the scoring form to the chart below:
OD Value Score
Client Autonomy …..
Informed Consent …..
Collaboration .….
Objectivity and Independence .….
Confidentiality …..
Truth Telling …..
Professional Development …..
Social Justice …..
Recognizing Limits …..
The higher your total score for a particular value, the more
important that value is to you. On the lines provided, rank
order each value according to the score you have accumulated
for each. The resulting list may help you gain insight into
how you resolve ethical conflicts, particularly when you must
choose between two values that are both important to you.
Value...........................................
preferences: ........................................
Para mayor información puede acercarse a The Organization
Development Institute International, Latinamerica a través
de : www.theodinstitute.org y también por este medio
: info@theodinstitute.org
- Definiciones de Desarrollo Organizacional
Podemos decir que D. O. enfatiza el foco en la Organización
en su conjunto y en su Desarrollo como así también
el de sus distintos componentes desde la cúspide y
hasta la misma base, como así también a través
de toda la organización en forma transversal. Un verdadero
Desarrollo Organizacional tiene sus fundamentos en la teoría
(Kart Lewin : “No hay mejor práctica que aquella
que está basada en una buena teoría”)
y usualmente su punto de entrada puede ser a través
del trabajo con y en equipos usando enfoques de auto-aprendizaje
y auto-diagnóstico, identificando aspectos claves como
es el desarrollo de habilidades y competencias de Liderazgo.
Es dirigido desde la cúspide, gerenciado por ejecutivos
y apoyado por personal staff. Muchas de las actividades de
desarrollo tienen en cuenta los sistemas de la empresa, su
historia, tradición, como ha ido a través de
las transiciones, sus prácticas y procesos pasados
y presentes como así también su cultura y clima
organizacional, lo que hace necesario tener siempre en cuenta
a las tres unidades de análisis existentes en toda
empresa.
Vamos a incluir un resumen de definiciones de Desarrollo
Organizacional, aunque casi podríamos decir que existen
tantas definiciones de Desarrollo Organizacional como tantos
autores que se han referido al tema. Unas de las dos definiciones
más tempranas en materia de D. O. fueron las realizadas
por Richard Beckhard (“Organization Development: Strategies
and Models”, Reading, MA: Addison-Wesley - 1969) y Warren
Bennis (“Organization Development: Its nature, origin,
and prospects”, Reading, MA : Addison- Wesley –
1969).
Según Richard Beckhard (1969 – citado más
arriba) “El Desarrollo Organizacional es un proceso
planificado que se desarrolla a todo lo ancho de la organización,
que es dirigido desde la cúspide, con el propósito
de aumentar la efectividad y salud de la organización
a través de intervenciones planeadas en los “procesos
organizacionales” haciendo uso del conocimiento de las
ciencias del comportamiento”.
Warren Bennis (1969 – citado más arriba) lo
define de esta manera : “El Desarrollo Organizacional
es una respuesta al cambioi, representando una compleja estrategia
educativa con la intención de modificar las creencias,
actitudes, valores, y estructura de las organizaciones de
modo que ellas puedan adaptarse de mejor manera a las nuevas
tecnologías, mercados, y desafíos, como así
también al vertiginoso ritmo del propio cambio”.
En el año 1969 el autor W. French señalaba
que el Desarrollo Organizacional representa un esfuerzo a
largo plazo para mejorar las capacidades de la empresa en
material de resolución de problemas y para lidiar con
los cambios externos, lo que es realizado con ayuda externa
por medio de consultores dentro de la ciencia de la conducta
humana, o agentes de cambio, que son los términos mas
usados.
Robert Golembiewski (1969) señala que Desarrollo Organizacional
implica un intento normativo y una estrategia orientada a
la re-educación con el propósito de influir
sobre el sistema de creencias, valores y actitudes existents
dentro de la organización de modo que la misma pueda
adaptarse de una mejor manera a la acelerada tasa de cambio
en la tecnología, en el contexto industrial, y en la
sociedad en su conjunto. También incluye la re-estructuración
formal de la organización la que es frecuentemente
iniciada, facilitada y reforzada a través de cambios
normativos y comportamentales.
Por otro lado Lippitt (1969) define a Desarrollo Organizacional
como un proceso de fortalecimiento de los procesos humanos
en las organizaciones orientados a mejorar el funcionamiento
del sistema orgánico de modo que pueda alcanzar sus
objetivos. Tambi8én Lippitt hace referencia al término
de Renovación Organizacional señalando que el
mismo es el proceso de iniciar, crear y confronter aquellos
cambios que son necesarios de modo que las organizaciones
puedan convertirse o mantenerse “viables”, o que
le permitan adaptarse a nuevas condiciones para solucionar
problemas, aprender de las experiencias, y moverse hacia una
mayor madurez organizacional.
Michael Beer (“Organization Change and Development:
A systems view”. Santa Monica, Ca: Goodyear –
1980) destaca cuales son las principales metas a alcanzar
por medio del Desarrollo Organizacional, siendo las principales:
a. aumentar la congruencia – alineación entre
la estrategia, la estructura, los procesos, las personas y
la cultura organizacional;
b. Desarrollar nuevas y creativas soluciones para la organización;
c. Desarrollar las capacidades que le permitan a la organización
auto-renovarse.
M. Beer (1980) define a Desarrollo Organizacional como un
proceso a través de toda la organización que
incluye la recolección de datos, diagnosis, acción,
planeamiento, intervención y evaluación orientados
a los tres puntos mencionados más arriba.. Y que ello
es realizado como resultado de la colaboración entre
los distintos miembros organizacionales trabajando conjuntamente
con un agente de cambio que hace uso de teorías de
las Ciencias del Comportamiento, investigación y tecnología.
Michael Beer privilegia el aspecto de poner énfasis
durante la etapa de Diagnóstico en las incongruencias
que puedan existir entre el contexto, las estructuras, los
procesos y las personas.
Los autores Schmuck y Miles (1971) definen al Desarrollo
Organizacional como: “Un esfuerzo planeado y sostenido
orientado al mejoramiento de los sistemas haciendo uso de
las Ciencias del Comportamiento, y aplicando métodos
reflexivos y auto-analíticos.
Para W. Burke & Hornstein (1972) el Desarrollo Organizacional
es un proceso de cambio planificado y ese cambio implica el
cambio de una cultura organizacional que evita examinar los
procesos sociales (especialmente la toma de decisions, planeamiento
y comunicación) hacia un modelo que institucionaliza
y legitimiza el auto-análisis y el examen.
Hall (1977) destaca que el Desarrollo Organizacional se refiere
a un esfuerzo a largo plazo desarrollado para mejorar las
capacidades de resolución de problemas y la habilidad
de lidiar con los cambios externos, lo que es realizado a
través de consultores expertos con base en las Ciencias
del Comportamiento.
En (1983) Davis destaca que Desarrollo Organizacional consiste
en una serie de workshops, técnicas, programas, y enfoques
sistémicos con base teórica y de intervenciones
de consultoría individuales orientadas a asistir a
las personas dentro de las organizaciones en su accionar del
día a día dentro de las empresas como así
también respecto de los complejos procesos que ello
implica. Todo esto está sustentado en un marco de creencias,
prejuicios, y valores que son sostenidos por el propio consultor
en desarrollo organizacional.
Nielsen (1984) señala que Desarrollo Organizacional
es un intento orientado a influenciar a los miembros organizacionales
para que expandan su grado de “candidez” entre
todos respecto de sus visiones distintivas de la organización
y sus respectivas experiencias en ella, con el propósito
de asumir mayors responsabilidades por sus propias acciones
como participantes organizacionales. Nielsen asume que uno
de los supuestos de Desarrollo Organizacional radical en que
cuando las personas salen en la búsqueda de ambos objetivos
simultáneamente, es muy probable que puedan descubrir
nuevas maneras de trabajar conjuntamente que ellos mismos
experimentan como más efectivos para el logro de sus
propios objetivos y también de los objetivos organizacionales
(compartidos). Y cuando esto no llega a suceder – lo
que es posible – las actividades los han de ayudar a
comprender “el porqué de ello” como así
también les agrega luz respecto de hacer elecciones
significativas dentro de este mismo grado de comprensión.
Para Warrick (1984) el Desarrollo Organizacional es un sistema
planeado y a largo plazo hacienda uso principalmente de estrategias
en las Ciencias del Comportamiento para comrpender, desarrollar,
y cambiar organizaciones para mejorar su tanto su situación
actual como futura en materia de efectividad y salud.
P. McLagan (“Models for HRD Practice”. Alexandria,
VA: American Society for Training and Development –
1989) señala que Desarrollo Organizacional “Pone
foco en asegurar la salud de las relaciones dentro y entre
las distintas unidades y en ayudar a los grupos a iniciar
y manejar el proceso de cambio. El énfasis principal
del Desarrollo Organizacional está puesto en las relaciones
entre los individuos y entre los grupos, entre sí.
Por lo tanto la intervención es orientada hacia influenciar
la relación de individuos y grupos con el propósito
de impactar eficazmente a la organización como un sistema
integral”.
En el año 1989 Vaill tiene una definición bastante
simple para Desarrollo Organizacional: “Se trata de
un proceso para mejorar procesos”.
Para W. Burke “Organization Development: Principles
and Practices”, N. York, Little, Brown & Co. –
1982) el Desarrollo Organizacional está íntimamente
ligado con el factor Cambio. Sugiere que la mayor parte dentro
de la disciplina asocia D. O. con los consultores quienes
a su vez tratan de ayudar a Clientes a partir de las ciencias
del comportamiento tales como la psicología, sociología,
antropología y otras disciplinas relacionadas. Definitivamente
una enorme cantidad de personas dentro de esta joven disciplina
sugieren que el D. O. implica Cambio y que la aplicación
del Cambio es clave para el funcionamiento eficaz de la organización.
W. Burke & Schmidt (1985) definen a Desarrollo Organizacional
como un proceso que intenta aumentar la efectividad organiziacional
al integrar los deseos individuales de crecimiento propio
con los objetivos organizacionales. Sostienen que en su manifestación
típica es un proceso y esfuerzo de cambio planeado,
que involucra a todo el sistema por cierto tiempo, y que los
esfuerzos de cambio están estrechamente ligados con
la misión de la organización.
En el año 1987 Beer & Walton sugieren que Desarrollo
Organizacional comprende un conjunto de acciones que son realizadas
para mejorar la efectividad organizacional y el bienestar
de sus participantes organizacionales.
French, Bell & Zawacki (1989) señalan que Desarrollo
Organizacional es un proceso por el cual se intenta cambiar
el sistema en forma planeada que se orienta a que las organizaciones
puedan alcanzar de la mejor manera posible sus objetivos a
corto y largo plazo.
Vaill (1989) destacan que el Desarrollo Organizacional es
un proceso organizacional para comrpender y mejorar tanto
los procesos individuales como integrales que se desarrollan
para realizar cualquier tarea y en la búsqueda de cualquier
objetivo. Lo resume señalando que en los últimos
años se ha orientado a ser “un proceso para mejorar
procesos”
Para W. French y C. Bell, Jr. (“Organization Development:
Behavioral Science Interventions for Organization Development”,
Englewood Cliffs, N. J. : Prentice-Hall – 1990) el Desarrollo
Organizacional es un esfuerzo a largo plazo apoyado por la
alta dirección de la organización con el propósito
principal de mejorar los procesos de resolución de
problemas y de renovación, lo que es usualmente realizado
a través de un diagnóstico de tipo colaborativo
gerenciando la cultura organizacional y dando especial énfasis
en los equipos y las culturas inter-grupales. Esto es realizado
con la asistencia de un consultor-facilitador y por medio
del uso de marcos teóricos y tecnologías de
la Ciencia del Comportamiento Aplicada junto con Action Research.
The Organization Development Institute (www.odinstitute.org)
lo define (“Organization Development: A Straightforward
Reference Guide for Executives seeking to Improve Their Organizations”,
Ed. The O. D. Institute, 1991) “como una serie de procesos
planificados por medio del cual los recursos humanos son identificados,
utilizados, y desarrollados en distintas maneras que fortalecen
la efectividad organizacional al aumentar las capacidades
de resolución de problemas y de planeamiento.
Porras & Robertson (1992) definen al Desarrollo Organizacional
como un conjunto de teorías basadas en las ciencias
del comportamiento, junto con valores, estrategias y técnicas
orientadas a planificar el cambio en el ambiente de trabajo
dentro de las organizaciones con el propósito de alcanzar
el desarrollo individual y mejorar la performance organizacional,
a través de la modificación de sus miembros
organizacionales en su trabajo.
Por su parte, Church, Waclawski & Siegal (1996) definen
a Desarrollo Organizacional como un campo basado en “valores”
que promueven cambios positivos humanísticos, así
de simple. Si no están promoviendo y sujetos a estos
valores humanísticos entonces se está llevando
a cabo Desarrollo Organizacional puesto que D. O. tiene que
ver con el cambio humanístico a todo nivel dentro de
la organización. Básicamente D. O. tiene que
ver con mejorar las condiciones y las vidas de las personas
en las organizaciones y se relaciona por lo tanto con ayudarles
dentro del marco de sus tareas diarias.
Chiavenato, I. (“Administración de Recursos Humanos”
– 1998; Ed. Atlas, Colombia) señala que "El
concepto de Desarrollo Organizacional está profundamente
asociado con los conceptos de cambio y de capacidad de adaptación
de la organización a los cambios".Chiavenato,
I. (1998) considera que “Desarrollo Organizacional incorpora
cinco técnicas principales: un método de retroalimentación
de datos, desarrollo de equipos, enriquecimiento y ampliación
del cargo, entrenamiento en sensibilidad y la consultoría
de procesos".
- El método de retroalimentación de datos incluye
un inventario de datos e información respecto de varios
aspectos correspondientes a los procesos organizacionales.
Pueden obtenerse de distintas maneras; observación
directa, relevamiento de información real; preguntas
y cuestionarios estructurados, semi-estructurados o abiertos,
entre otros. La información es sometida a reuniones
donde participan los directivos clave. Parte del supuesto
que cuantos más datos cognoscitivos el individuo reciba
al respecto de una situación, mayor será su
posibilidad de organizar los datos y actuar creativamente.
Este supuesto está sujeto a evidencia empírica
por Kames March & Herbert Simon..
- Desarrollo de equipos y métodos de entrenamiento
de equipos.
Se realiza bajo la coordinación de un facilitador,
especialista o consultor buscando eliminar las barreras interpersonales
pre-existentes. El desarrollo de un equipo pasa por las siguientes
etapas:
- Se formula un problema a partir de la percepción
de una necesidad
- Se presentan posibles soluciones alternativas
- Se tratan de anticipar las posibles consecuencias
- Se realiza un planeamiento de la acción a desarrollarse
- Se adoptan medidas para la acción
- Enriquecimiento y ampliación del cargo.
Posibilita y se le da la oportunidad al trabajador para su
crecimiento, reconocimiento, desafío y necesidad de
auto-realización personal. Las evidencias de diversos
trabajos de campo muestran que no siempre a mayor enriquecimiento
se han alcanzado mayores niveles de productividad (Eric Gaynor Butterfield
: “Congreso de Desarrollo Organizacional”, Argentina
– 2003).
- Entrenamiento de la sensibilidad (Grupos T).
Según Chiavenato éste ha demostrado ser uno
de los métodos más eficaces en el mejoramiento
de la competencia interpersonal, en la disminución
de la ansiedad y en la reducción del conflicto intergrupal.
Según Eric Gaynor Butterfield se han dado algunas consecuencias
disfuncionales como resultado de los “Grupos de Sensibilidad”
y por ello le sugerimos al lector repasar las páginas
iniciales de este trabajo donde el Dr. Donald Cole hace referencia
a la Historia de Desarrollo Organizacional – Una Perspectiva
Histórica.
- Consultoría de Procesos.
Edgar Schein (1968) sugiere que se distinga el concepto y
práctica de consultoría de procesos de los métodos
convencionales de consultoría como ser el “método
de compra” donde el consultor baja del estante una best
practice o el método de “método –
paciente” donde la perspectiva del consultor tiene que
ver principalmente con su anterior ejercicio profesional,
que usualmente responda a una especialidad como “Diplomado
Universitario”. Bajo la opción de la consultoría
de procesos la competencia del consultor está ligada
a auxiliar a la organización para el mejoramiento de
sus procesos humanos en sus distintas etapas, desde el trabajo
en conjunto.
Dyer (1997) señala que Desarrollo Organizacional se
trata de un proceso por el cual las acciones son tomadas para
liberar los esfuerzos creativos y productivos de las personas
al mmismo tiempo que se alcanzan ciertos legítimos
objetivos organizacionales tales como la rentabilidad, competitividad
y sustentabilidad.
En el año 1999 French & Bell (1999) definen a
Desarrollo Organizacional como un esfuerzo a largo plazo,
conducido y apoyado por la alta dirección para mejorar
la visión organizacional, su capacidad de “empowerment”,
su aprendizaje y sus procesos de resolución de problemas
a través de un proceso continuo de gerenciamiento colaborativo
en la cultura organizacional – dando especial énfasis
en la cultura de “equipos de trabajo intactos”
y otras configuraciones de equipos posibles – haciendo
uso del rol de un consultor – facilitador y la teoría
y tecnología de las ciencias aplicadas del comportamiento,
incluyendo “action research”.
Para Cummings & Worley (2001) el Desarrollo Organizacional
es la aplicación a todo nivel dentro de la organización
del conocimiento en cuanto a la aplicación de las ciencias
del comportamiento hacia el desarrollo planeado y reforzamiento
de las estrategias organizacionales, estructuras, y procesos
que conducen a la efectividad organizacional.
En la publicación “OD Journal – Fall 2004”
de The Organization Development Institute: “OD in ten
words or less: adding lightness to the definitions of Organizational
Development” Ross Chifo trae nuevamente a nuestras mentes
la inquietud que presentaron Terry y Ann-Marie Armstrong en
el Monthly Newsletter de Noviembre 2002 de The O. D. Institute:
¿Podemos nosotros, como profesionales en OD, desarrollar
una sola definición de OD que puede llegar a ser comprendida
por todos los que no son profesionales en OD ?
El autor cita un trabajo de investigación desarrollado
por D. Warwick en el año 2002 y en base las respuestas
de 39 personas sintetizó su propia definición:
“Organization Development is a planned, systems, collaborative,
and primarily behavioral science based process for understanding
and changing organizations and improving their present and
future health and effectiveness”. Mas recientemente
Warrick (2004) ha redefinido OD como “a process for
understanding, developing, and changing organizations and
improving their health, effectiveness, and self-renewing capabilities”.
Ross Chifo sugiere que es necesario un modelo en esta tarea
de crear una definición de OD y para ello identifica
seis componentes principales, a saber:
QUÉ: qué es OD
MEDIOS: a través de qué medios es que consigue
OD su objetivo
ACCION: Cuál es la acción (como verbo) que describe
lo que OD hace
CONTEXTO: Dentro de que contexto funciona OD
MODALIDAD: A través de qué medio puede OD alcanzar
su objetivo.
Como resultado de una investigación realizada por
Chifo emergieron diez categorías principales:
1. Avanzar respecto de la renovación organizacional
2. Comprometer la cultura organizacional hacia el cambio
3. Posibilitar rentabilidad y competitividad
4. Asegurar la salud y el bienestar tanto de las organizaciones
como del personal
5. Facilitar el aprendizaje y el desarrollo
6. Mejorar la resolución de problemas
7. Aumentar la efectividad
8. Iniciar y/o gerenciar el cambio
9. Fortalecer el sistema y el proceso de mejoras
10. Apoyar la adaptación al cambio
- El Caso Práctico de “Gould Electronics”
Teniendo en cuenta una experiencia desarrollada en Gould
Electronics puede identificarse un modelo conceptual fundamentado
en 7 etapas principales que amplía el tradicional ciclo
de cuatro fases compuesto usualmente de : identificación
del problema a resolver, plan de acción, implementación
y evaluación.
Las 7 etapas principales han sido:
a. La dirección de Gould Electronics percibió
la necesidad de realizar un cambio apoyado en un profesional
de Desarrollo Organizacional. Es importante destacar que en
Gould Electronics identificaron tempranamente la necesidad
de que se desarrollaran agentes de cambio internos que trabajaran
en equipo con los consultores externos.
b. Recopilación de Información y Absorción
de hechos, creencias y valores para un Diagnóstico
preliminar. Usualmente es realizado a través de un
análisis de los procesos, acceso a reuniones sobre
la toma de decisiones e implementación de proyectos,
observación directa, cuestionarios (estructurados,
semi-estructurados o abiertos), información sobre la
historia y el desarrollo de la organización, a lo que
se recomienda agregar algunos datos financieros y económicos
junto con información relacionada a los ingresos como
estos se ven impactados por fuerzas contendoras o competidoras.
Michael Beer sugiere hacer uso de una secuencia embudo donde
de un método deductivo se pase en el tiempo a un método
inductivo fortalecido en mucha información dura de
tipo puntual.
c. Lo aprendido por el consultor es retro-alimentado al Cliente,
especialmente a aquellos que son los tomadores de decisión
dentro de la organización. Es una etapa sumamente crítica
pues de la manera en que la información es compartida
por el equipo consultor con el Cliente, es posible que el
Cliente de variadas respuestas – algunas quizás
disfuncionales – en base a sus diferentes interpretaciones,
las cuales a veces no llegan incluso a ser compartidas abiertamente
pero que más adelante afectan el proceso de cambio
organizacional.
d. La siguiente etapa está vinculada con el desarrollo
de un diagnóstico conjunto del problema (es de hacer
notar aquí la importante contribución de David
Cooperrider con su desarrollo conocido bajo el nombre de Appreciative
Inquiry” que se aleja de la concepción de la
consultoría como una orientación a resolver
“un problema”. Edgar Schein (1968) deja bien en
claro que existen diversas formas de resolver que es lo que
debe hacerse en un trabajo de consultoría diferenciando
los enfoques de “médico-paciente” donde
se opera bajo la forma de prescripción o la de “método
de compra” donde se pre-define el tipo de problema.
Sugiere que ambos opciones pueden afectar negativamente el
proceso de cambio y desarrollo organizacional, presentando
a la “consultoría de procesos” bajo un
diagnóstico conjunto como la opción más
efectiva en el tiempo. Según Edgar Schein la elección
de un método de diagnóstico equivocado puede
conducir directamente a un diagnóstico equivocado o
a ruidos en la comunicación que conducen a que el Cliente
no esté en condiciones de dar credibilidad al diagnóstico
o a aceptar la “receta”.
e. La Acción constituye la etapa siguiente, que se
caracteriza por la necesidad de “romper los comportamientos
automáticos en que son partícipes tanto las
personas, como los grupos y la organización en su conjunto”.
Se trata de “romper el hielo” en el cual todos
los participantes están posicionados. Es una de las
fases más críticas y desafortunadamente a la
cual se le presta menos atención especialmente en el
caso de las grandes corporaciones consultoras donde parecen
arremeter “con su prescripción” –
ya “probada” en otro lado, sin tener en cuenta
el escenario actual de la nueva organización, sus contendores,
el contexto en el cual opera, su clima y cultura organizacional,
como así también su tecnología y red
comunicacional.
f. Habiendo emprendido la acción es necesario realizar
algunas mediciones para “saber donde estamos parados”.
Esta fase aparece mucho en los libros y textos, pero en la
pràctica no resulta tan sencillo qué es lo que
debe medirse y tampoco se sabe muy bien “cual es la
mejor medida de que las cosas están funcionando de
acuerdo a lo planeado” (Eric Gaynor Butterfield : “Congreso
de Desarrollo Organizacional, Trelew, Argentina – 1997).
Teniendo en cuenta que el proceso de Desarrollo Organizacional
debe ser sostenido en el tiempo es clave tener en cuenta las
modificaciones y cambios que deben introducirse sobre la marcha.
Esto puede requerir que se repita nuevamente muchas de las
etapas arriba mencionadas y se redirecciones los esfuerzos.
Es desafortunado que en muchos trabajos de consultoría
los consultores y los Clientes – a pesar de signos negativos
en la marcha del proceso de cambio y desarrollo organizacional
– se sigan embarcando en el proyecto original aunque
se sabe que los resultados no han de ser alcanzados. Este
enfoque de ceñirse a “la Propuesta de consultoría”
es un enfoque de tipo burocrático que contrasta con
la filosofía de Desarrollo Organizacional, pero está
sumamente presente dentro del mundo de las grandes corporaciones
industriales y financieras y las grandes firmas consultoras
(Eric Gaynor Butterfield: Congreso de Desarrollo Organizacional, Trelew
– 1997).
- El Proceso de Aprendizaje (El desarrollo organizacional
en la organización “que aprende”)
Peter Senge (1990) ha enfatizado la importancia de los procesos
de aprendizaje en las Organizaciones –construyendo sobre
los sólidos pilares de algunos notables exponentes
anteriores (March & Simon, 1958; Karl Weick, 1968).
Una de las preguntas clave que Eric Gaynor Butterfield formula durante
la primer etapa de consultoría se relaciona con : ¿
En que negocio está su empresa ? A la que muy bien
se le pueden agregar las siguientes teniendo en cuenta que
en épocas de “reducción” los ingresos
de “uno” pueden no provenir de Clientes sino mas
bien de los Clientes de un contendor:
- ¿ Qué es lo que hemos aprendido hasta ahora
en la empresa y hecho como para aún mantener una ventaja
competitiva con otros contendores ?s ta
- Qué es lo que estamos aprendiendo en la actualidad
en nuestra empresa para poder consolidar nuestra ventaja competitiva
con los contendores ?
- Qué es lo que debemos aprender – rápidamente
AHORA – para proteger a nuestros Clientes actuales y
seguir consiguiendo Nuevos Clientes de nuestros contendores
?.
Es bueno que en la empresa la dirección de la misma
tenga presente una frase del filósofo y maestro griego,
Séneca. “Algunas personas se burlan de quien
trata de enseñarles algo; otras se sienten avergonzadas
de ello, como en el caso de que tuvieran que asistir a la
escuela cuando están en la edad adulta. Nunca es demasiado
tarde para aprender... y no es ninguna vergüenza aprender
algo mientras lo ignoremos, es decir, mientras vivamos’.
Jerry Levey (1983) en “Human Brain Built to be Challenged
- Brain/Mind Bulletin, afirma que “Los grandes de la
historia, tanto los hombres como las mujeres, no sólo
poseían aptitudes intelectuales superiores... Tenían
fantásticos niveles de compromiso emocional, motivación,
capacidad de prestar atención... todo lo cual refleja
un cerebro en acción altamente integrado’. La
transformación de una empresa en una organización
de rápido aprendizaje es un viaje que representa una
forma de hacer crecer no sólo el negocio, sino también
las respectivas carreras de las personas.
Regis McKenna, asesor en los procesos de aprendizaje en el
área de marketing con alta tecnología sugiere
que las compañías no deben dedicar demasiado
tiempo a extensas y costosas investigaciones de mercado, sino
que más bien se esfuercen por llegar a alguna conjetura
con una sólida base de información y hagan inmediatamente
una prueba inicial con un producto, algo que los Japoneses
vienen repitiendo con éxito desde hace varias décadas.
A veces en los Seminarios y Congresos me formulan una pregunta
que es bastante común (Eric Gaynor Butterfield –
“Congreso de Desarrollo Organizacional, Argentina, 1999)
: ¿ En qué se diferencia el comportamiento de
las computadoras con el comportamiento de los humanos ? No
es fácil responder, pero lo que si sabemos es que una
diferencia substancial consiste en que dentro del área
de comportamiento los humanos tenemos la posibilidad de equivocarnos.
Solamente los errores pueden inducirnos a modificar nuestras
acciones y son un magnífico motor para el desarrollo
de la creatividad y su aplicación práctica :
la innovación.
Existe un modelo (DIDPAPT) que se puede utilizar para tomar
nota de los errores, y por medio del cual las personas y los
grupos hacen una "autopsia" al hacerse a sí
mismos una serie de preguntas:
¨ En relación con Desarrollar: ¿Cómo
desarrollamos la idea para este proyecto? ¿Cómo
la habríamos podido desarrollar mejor?
¨ En relación con Investigar: ¿Cómo
hicimos la investigación necesaria? ¿Cómo
la habríamos podido hacer mejor?
¨ En relación con Deducir: ¿Cómo
dedujimos conclusiones, soluciones y respuestas basadas en
nuestra investigación? ¿Cómo habríamos
podido hacer un análisis más efectivo o más
eficiente?
¨ En relación con Planificar: ¿Cómo
preparamos juntos nuestro plan? ¿Cómo habríamos
podido planificar mejor?
¨ En relación con Aplicar: ¿Cómo
aplicamos nuestro plan? ¿Cómo se emprendió
la acción? ¿Comprendieron con claridad las personas
qué era lo que se debía hacer? ¿Sabían
cómo hacerlo? ¿Se demoró la acción?
¿Cómo habríamos podido aplicar nuestro
plan en una forma más eficiente y más efectiva?
- En relación con Adoptar: ¿En qué medida
lo aplicado ha sido adoptado en forma correcta? ¿En
qué medida la adopción se hay generalizado e
internalizado?
¨ En relación con Probar: ¿Qué clase
de sistema de supervisión y retroalimentación
preparamos para probar nuestro plan y su aplicación?
¿Dio resultado? ¿Qué habría podido
funcionar mejor?
¨ En relación con Transferencia Organizacional:
¿Les hemos transferido nuestro aprendizaje de este
proyecto a “la organización en su conjunto? De
no ser así, ¿cuáles han sido los motivos?
De ser así, ¿cómo lo logramos? ¿De
qué manera lo podríamos podido hacer mejor?
Eric Gaynor Butterfield ha destacado en numerosas oportunidades
que una persona, un grupo o una organización tiene
que encontrar la mejor manera de “destruir” las
prácticas y procedimientos que ha estado haciendo si
es que quiere sostenerse en el tiempo. Hasta en el deporte
esto es cierto. Un pitcher de béisbol tiene que modificar
sus tiros pues los bateadores ya han aprendido muchos de sus
trucos, al igual que los arqueros de fútbol aprenden
respecto de cómo los pateadores ejecutan los penales.
Usted puede conformarse con ser un Estudiante inferior, que
pertenece a la categoría de haberse graduado en una
Universidad – por mejor que fuera – y luego de
haber obtenido el Diploma no se actualiza. Eric Gaynor Butterfield muestra
que más del 75 % de los profesionales no pertenecen
a su Asociación de Profesionales donde tienen la oportunidad
de actualizarse respecto de la disciplina, arte, o ciencia
en la cual se han Diplomado.
Para aquellos interesados en ampliar su perspectiva y en
especial con cambio a gran escala pueden acceder al artículo
publicado en el “OD Journal Summer 2002” : Respuesta
a Preguntas de un Agente de Cambio, por Peggy Colman. En dicho
trabajo la autora intenta responder a la siguiente pregunta:
Que es lo que hace falta y es necesario para conseguir un
efectivo cambio en amplia escala ? Para ello ha tomado en
cuenta su experiencia anterior, incluso un cambio de sistemas
en gran escala que fue totalmente exitoso, una revisión
de la literatura en cambio y desarrollo organizacional, experiencias
de cambio bajo Calidad Total y también el trabajo de
Solomon Asch donde se identifican las condiciones necesarias
para un diálogo efectivo:
- la percepción de un mundo que se comparte,
- la percepción de que todos somos igualmente humanos
- la percepción de un diálogo abierto
La autora hace una revisión de los distintos autores
y consultores en materia de Cambios en gran escala, entre
ellos:
- Ronald Lippitt & Ed Lindaman
- Fred Emery, Eric Trist & Merrelyn Emery
- Fred Emery
- Donald C. Klein
- Barry Oshry
- Marvin Weisbord & Sandra Janoff
- Paul Tochinsky, Kathleen Dannemiller
- David Bohm
- Harrison Owen
- Masaaki Imai
- David L. Cooperrider
- Barry Richmond
- Richard H. & Emily M. Axelrod
- Bill y Mary Pasmore, Alan Fitz, Bob Rehm & Gary Frank
- Todd Siler
- Robert W. Jacobs & Frank McKeown
- Bill & Cindy Adams
Sugiere que los altos directivos deben reflexionar en el
proceso de Cambio y Desarrollo Organizacional respecto de
las diferencias entre un modelo tradicional de pensamiento
vs. un nuevo modelo de pensamiento donde se marcan algunas
diferencias:
En cuanto a la visión: la gerencia es dueña
vs. la propiedad compartida
En cuanto a la información: la necesidad de saber vs.
la información como pública
En cuanto a las contribuciones: yo solo hago mi trabajo vs.
Que es lo que yo puedo hacer ?
En relación a la persona: ellos solamente quieren mis
manos y mi cabeza vs. Yo puedo ser yo mismo, lo que realmente
importa es quien soy yo
En relación a la sabiduría: Reclutemos a un
experto vs. Entre nosotros tenemos el conocimiento y las habilidades
que necesitamos e incluso sabemos como llegar a ellas.
En cuanto al sistema: yo conozco mi parte y es todo lo que
tengo que llegar a saber vs. Yo comprendo como nos encajamos
unos con otros
En relación al proceso: Este ha sido un buen evento;
pero ahora volvamos al trabajo real vs. Nosotros aprendemos
continuamente juntos y también cambiamos trabajando
juntos.
No debe destacar la manera en que visualiza D. D. Warwick
– RODP el Desarrollo Organizacional. En un artículo
publicado en el “OD Journal Spring 2002” bajo
el título de “La Ilusión de que a uno
le va bien mientras que la Organización está
en retroceso”, Warwick hace una serie de reflexiones
a tener en cuenta para aquellos interesados en el mejoramiento
continuo de las organizaciones que ellos mismos dirigen.
Para Warwick las organizaciones de hoy día para sobrevivir
deben alcanzar la clase de nivel mundial, deben conseguir
cada vez más con menos recursos, y todo debe hacerse
mejor, más rápido y de manera más inteligente.
Es un muy buen llamado de atención para aquellas organizaciones
que solamente están interesadas en la “performance”.
El autor hace referencia a los cambios produce en dos organizaciones
donde las respectivas entidades privilegiaron el enfoque hacia
los resultados por encima de las personas.
Warwick señala algunos puntos más importantes
para todos aquellos que están interesados en los procesos
de mejora, cambio y desarrollo organizacional:
- A qué se debe que los líderes caen en la trampa
de funcionar bajo “Ilusiones Organizacionales”
- Cuales son los altos costos en que se incurren por funcionar
bajo “Ilusiones Organizacionales”
- Cuál es el impacto que tienen las Ilusiones organizacionales
en el personal
- Cómo se puede evitar la trampa ilusoria
- Como entrenar a los líderes a conducir
- Cómo mantener a los líderes en contacto con
los empleados, clientes y las mejores prácticas organizativas.
- Cómo realizar chequeos reales
- Cómo desarrollar sistemas que permitan apreciar el
valor agregado
- Como designar un equipo alineado con la cultura organizacional.
Y finalmente una pregunta a la que todo directivo en la cúspide
debe responderse: ¿ Que es lo que se está haciendo
en la empresa para evitar las potenciales ilusiones organizacionales
?
- Algunas palabras “Finales”
(Abstract y traducción libre de Eric Gaynor Butterfield
– The Organization Development Institute International,
Latinamerica – Jornada de Desarrollo Organizacional
– Aprendizaje – Creatividad, Mayo 2001)
Todas las profesiones tienen una característica en
común que radica en la dificultad de los profesores
en enseñar y de los alumnos en aprender sobre un cuerpo
de conocimientos que, una vez terminados los estudios formales
deben ser aplicados. Esto es también especialmente
cierto para la profesión de Desarrollo Organizacional
donde muchas veces los profesores no saben como responder
adecuadamente a las inquietudes y preguntas de los alumnos,
a los ojos de éstos.
Tom Kalliath (University of Waikato) hace mención
especial a este punto que está relacionado con la diferencia
que existe entre el conocimiento y la práctica en la
edición del “Organization Development Journal
– Fall 2002” señalando que esto tiene una
vieja data. Un proverbio chino señala que “Si
me cuentas me he de olvidar, si me muestras lo he de recordar,
pero si me involucras he de entender”. Para Edgar Schein
esta relación entre la teoría y la práctica
es ejemplificada señalando que “Uno puede leer
algo y buscar donde están las correlaciones en relación
a lo que la ciencia formal le enseña a uno en materia
de conceptos y “constructs”, o en cambio uno puede
ir directamente a experimentar algo. Existe frecuentemente
una enorme brecha entre lo que uno experimenta y lo que uno
sabe conceptualmente”.
El área de Cambio y Desarrollo Organizacional es particularmente
sensible puesto que los conocimientos deben ser aplicados
a personas, grupos y organizaciones, donde se espera que se
produzcan transformaciones tanto actitudinales como comportamentales.
Y la pregunta que nos formulamos tiene que ver con “¿Qué
es lo que tenemos que hacer aquellos que enseñamos
Cambio y Desarrollo Organizacional para integrar los contenidos
en Cambio y Desarrollo Organizacional (teoría) con
los procesos de Cambio y Desarrollo Organizacional (práctica)?
Y lo que es más difícil aún, teniendo
en cuenta la importancia de los “valores” en el
área de Desarrollo Organizacional ¿ Cómo
hacemos para aprender sobre los valores de los practitioners
en Desarrollo Organizacional cuando realizan intervenciones,
cuando en la Universidad (en el aula) la materia de valores
tiene facetas distintas de las que se presentan dentro del
mundo organizacional donde a veces, según los economistas
“los recursos son limitados” o “son percibidos
como que son limitados” como afirma Eric Gaynor Butterfield (The
Organization Development Institute World Congress, 1997, Colima,
México).
En la edición de “Fall 2002” del ODJournal
la columna editorial de Tom Kalliath es seguida por ocho interesantes
artículos que intentan dar respuesta al interrogante
en cuestión.
El primero de ellos es titulado “Active Learning for
Organizational Development Students : The Masterpiece Project”
y ha sido desarrollado por Jennie Carter Thomas (Belmont University),
quien propone las fortalezas del Masterpiece Project para
superar el ataque a que están sujetas las Universidades
de Administración y de Negocios en el sentido de que
son demasiado teóricas.
En el Masterpiece Project equipos de estudiantes trabajarán
asociadamente con empresas y organizaciones sin fines de lucro,
esforzándose con el equipo gerencial a estudiar un
área de mejora que ha sido identificada dentro de la
organización, a lo que le sigue la investigación
correspondiente, y el desarrollo de recomendaciones para el
cambio y la mejora. Carter señala que esto se ha estado
llevando a cabo con más de 100 empresas, tanto grandes
como medianas, algunas de ellas pertenecientes a Fortune 500
y que en más de una oportunidad las organizaciones
han repetido la experiencia. Bajo el Masterpiece Project las
personas operan bajo lo que se podría denominar un
“equipo que aprende” (Peter Senge).
Elisabeth Porter realiza una segunda propuesta en el artículo
de esta misma edición del OD Journal titulado : “Politics,
Change and Reflective Practitioners”. Porter sugiere
que la mayor parte de los estudiantes universitarios en Cambio
y Desarrollo Organizacional por lo general tienden a evitar
aquellas materias de contenido político, al considerarlas
como de poca importancia o innecesarios, y esto es algo que
Porter misma quisiera modificar.
La proposición central de Porter (Southern Cross University)
radica en que la enseñanza de “Política”
a los estudiantes y graduados en Desarrollo Organizacional
los ha de beneficiar a éstos en el ejercicio de su
trabajo como profesionales de cambio organizacional. Siguiendo
a Porter el arte de Desarrollo Organizacional tiene que ver
con la crítica, distintos argumentos y posiciones,
la construcción de conceptos, el diálogo y la
conversación, el escucha y la apreciación de
distintas perspectivas, y todas ellas también pertenecen
a los basamentos naturales de la política. Finalmente
sugiere que al familiarizarse con la política aquellos
involucrados en Cambio y Desarrollo Organizacional van a ganar
“empowerment” en cuanto a ser más críticos
reflectivamente, más sensibles culturalmente, políticamente
astutos, y agentes transformacionales inspiradores e iluminadores.
El tercer artículo relacionado con Innovaciones en
como enseñar Cambio y Desarrollo Organizacional es
el de Granger Macy (Ithaca College) & Joan C. Neal (Central
Missouri State University). La propuesta de ellos toma conceptos
de la organización que aprende y del aprendizaje experiencial
y desarrollan un método de discusión de casos
basado tanto en el diálogo como en el aprendizaje en
la acción. Según Macy & Neal, de todos los
conceptos asociados a la organización que aprende,
tanto el diálogo como la discusión son sumamente
difíciles de enseñar efectivamente. Para llevar
adelante su propuesta los autores presentan una técnica
con la cual se han alcanzado resultados eficientes y además
los estudiantes han podido disfrutar el proceso. Este método
de casos basado en el diálogo a través de intensos
toma de roles de los participantes, le permite ganar conciencia
de la fuerza e importancia de modelos mentales invisibles
que emergen inevitablemente cuando las personas se involucran
en el diálogo y la discusión.
David L. Luechauer (Butler University) & Gary M. Shulman
(Miami University) escriben el cuarto artículo bajo
el título de : “Creating Empowered Learners :
a decade trying to practice what we teach” y muestran
algunas de las técnicas que ellos han utilizado en
los últimos diez años para fortalecer el empowerment
en los que aprenden. Tanto Luechauer como Shulman están
conscientes de los sentimientos de poco poder “powerlessness”
de los estudiantes universitarios próximos a trabajar
en Cambio y Desarrollo Organizacional. Con el propósito
de aliviar esta disfunción, los autores sugieren que
aquellos interesados en enseñar Cambio y Desarrollo
Organizacional debieran familiarizarse con modos de aumentar
el grado de poder / de influencia de los individuos, proponiendo
diversas técnicas para ello. En la medida que los estudiantes
en Cambio y Desarrollo Organizacional se sienten que es más
significativo lo que hacen, y que lo hacen es congruente con
lo que predican en cuanto a valores, los resultados positivos
han de acompañar a la enseñanza.
Por su lado Marilyn Laiken (University of Toronto) pone foco
en un aspecto distintivo y de suma importancia en su artículo
titulado : “Managing the Action / Reflection Polarity
in the OD classroom : A path to transformative learning”.
Basándose en la proposición de Sócrates
en el sentido que “una vida no examinada no vale la
pena vivirla” canaliza esfuerzos y energías para
crear un espacio de aprendizaje para la reflección
colectiva donde sea posible llevar a cabo una transformación
como resultado del aprendizaje a nivel individual, organizacional
y social.
Para ello hace referencia a un caso práctico desarrollado
en la Universidad de Toronto en el curso denominado “Developing
and Leading High Performing Teams : Theory and Practice”.
Laiken arriba a las mismas conclusiones que proponen los eruditos
e investigadores en el aprendizaje de adultos, como ser :
Lewin, Argyris, Kolb, Mezirow y Cranton, donde los educadores
han tenido que rendirse ante las evidencias que muestran como
aquellos que han reflexionado sobre su propia experiencia
en la vida le da la oportunidad de realizar cambios actitudinales
y comportamentales. Laiken hace mención a un proyecto
en particular conocido bajo el nombre de “Course 1107”
donde comparte la metodología y técnica seguida
en esta enriquecida propuesta de aprendizaje.
Por su parte Thomas Kalliath (University of Waikato) muestra
como el aprendizaje en acción ha emergido en los últimos
diez años como una poderosa y efectiva herramienta
para el aprendizaje a largo plazo tanto de los ejecutivos
como de la organización. El argumento que manifiesta
Thomas tiene que ver con que si los estudiantes estuvieran
familiarizados con la metodología del aprendizaje en
acción durante sus estudios, ellos han de estar en
mejores condiciones de aprender y aplicar el aprendizaje en
acción en las empresas. Para ello Thomas Kalliath presenta
cuatro metodologías que permiten entrenar a los estudiantes
en Cambio y Desarrollo Organizacional bajo la metodología
de aprendizaje en acción. Si las universidades quieren
seguir conservando su prestigio y posicionamiento en la sociedad
han de tener que privilegiar el hecho de que son industrias
intensivas en conocimiento, y más específicamente
industrias intensivas en conocimientos aplicados.
Arthur Poropat (Griffith University, Australia) sugiere que
el “paradigma de lo inconmensurable” tiene fuertes
implicancias para la enseñanza de Cambio y Desarrollo
Organizacional sugiriendo que justamente es la aceptación
de lo inconmensurable lo que aumenta el grado de poder y de
influencia respecto a explorar distintos enfoques y propuestas
a los ojos de los estudiantes. Incluye en el artículo
una serie de críticas respecto de métodos que
guardan relación con lo inconmensurable e incluye Poropat
algunas sugerencias fuertemente basadas en la práctica
en lugar de la teoría. Realiza además algunas
sugerencias respecto de cómo enseñar Cambio
y Desarrollo Organizacional donde se da especial énfasis
en el rol de la exploración mutua como así también
en el de desarrollo de ideas, dando un ejemplo puntual de
dicho enfoque.
En el último artículo, Kecia M. Thomas y Harriet
Landau ambos de University of Georgia, muestran que existe
una significativa superposición entre los valores fundamentales
de la “pedagogía instructiva” en el aprendizaje-de-servicio
con la cultura prevaleciente en el área de Desarrollo
Organizacional. Ambos autores presentan un caso en el cual
el aprendizaje-de-servicio representó un mecanismo
crítico para motivar a los estudiantes de doctorado
a comprometerse en el proceso de aprendizaje en un seminario
de efectividad y cambio organizacional.
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